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viernes, 20 de noviembre de 2009

Goles, putos y cultura

Entré al estadio en pleno fervor patrio: de las cuatro tribunas, dos plateas y dos taludes se oía un indignado cántico: "¡A estos putos les tenemos que ganar, a estos putos les tenemos que ganar!". Estos putos, claro está, eran los jugadores de Costa Rica, como se insulta a cualquier rival. Mientras oía la grosería de los compatriotas, este sujeto que escribe se hizo preguntas: ¿El director de Cultura, Prof. Hugo Achugar, le buscaría el giro poético? ¿La ministra de Educación, Ing. María Simon, cantaría? ¿Nuestro Presidente ­quien ha optado años atrás por no ver más a su Progreso por razones de público conocimiento­ vetaría esa canción? El Dr. Lacalle, abnegado defensor de los valores cristianos, ¿estimularía el cántico? El ex vicepresidente de la República Dr. Gonzalo Aguirre, fino jurista, ¿pensaría alguna ley o más bien decreto, desde que las mayorías son del Frente Amplio, para orientar a los cantores? El ex futbolista y hoy candidato a la vicepresidencia de un partido tradicional, ¿qué sentiría?

Finalmente, según los eruditos que los contaron, homosexuales (en el lenguaje fino, que no suele imponerse en los estadios) son alrededor del diez por ciento de los seres humanos. En un Estadio Centenario con 65.000 personas, habría aproximadamente unos 6.500. ¿Esos 6.500 también cantaban? O, a su vez indignados por el menosprecio hacia ellos, subrepticiamente modificarían el estribillo en uno parecido: "¡Con nuestros putos les tenemos que ganar, con nuestros putos les tenemos que ganar!" En verdad, algo al respecto hay que hacer: porque los nuestros son putos distintos, putos charrúas, putos con güebos.

Y trasmitida la sarta de preguntas, ¿no sería conveniente comenzar a des tinellizar la cultura? ¿A pensar en trasmitir valores para otros seres humanos, de respeto y de fraternidad? Esta cruzada hay que iniciarla, ministros, presidentes, juristas, gente de la cultura, pueblo todo. Valdría la pena para no sentir vergüenza nacional ante tanta ordinariez, manifestada en todas las canchas.

Sin inmiscuirse en un oficio que fue el juvenil de este periodista, los cronistas deportivos deberían repasar la historia del fútbol; más específicamente, del fútbol uruguayo. Según la mayoría de ellos, a todos les tenemos que ganar y estos jugadores son espantosos si no ganan como "se debe". ¿Pero saben, cuántos partidos ha ganado Uruguay en los campeonatos mundiales desde hace medio siglo? ¿De 1960 a 2010? Si les parece corríjanme: en cincuenta años Uruguay ganó cinco partidos en campeonatos mundiales, a razón de uno cada década. Repasemos: dejemos de lado 1958, donde no clasificó. En 1962, derrota a Colombia 2 a 1 (primera victoria) para perder a continuación 3 a 1 con Yugoslavia y 2 a 1 con la Unión Soviética y quedar eliminado. En 1966 en Londres, empata 0 a 0 con Inglaterra, derrota a Francia 2 a 1 (segunda victoria), empata otra vez 0 a 0 con México y pierde con Alemania 4 a 0, siendo eliminado en cuartos de final. En 1970 ­donde obtiene el cuarto puesto­ vence a Israel 2 a 0 (tercera victoria), empata con Italia 0 a 0, pierde con Suecia 1 a 0, para en cuartos de final derrotar a la Unión Soviética 1 a 0 (cuarta victoria) y perder la semifinal 3 a 1 con Brasil y el partido por el tercer puesto con Alemania 1 a 0. En 1974 pierde 2 a 0 con Holanda y 3 a 0 con Suecia y empata con Bulgaria 1 a 1. Estuvo ausente en 1978 y 1982. En 1986, empata 1 a 1 con Alemania y 0 a 0 con Escocia y pierde 6 a 1 con Dinamarca y en octavos de final con Argentina 1 a 0. En 1990 empata 0 a 0 con España, pierde 3 a 1 con Bélgica, para clasificar ganando en el último minuto a Corea 1 a 0 (quinta y última victoria). Ausente de nuevo en 1994 y 1998, reaparece en 2002 con una derrota 2 a 1 frente a Dinamarca y dos empates, con Francia en 0 y con Senegal 3 a 3. Vuelve a estar ausente en 2006.

Si Uruguay ganara dos partidos en el próximo Mundial estaría repitiendo la mejor actuación en cincuenta años. ¿Por qué en vez de vender ilusiones no decir esta cruda verdad? Pero tampoco la autoflagelación: en el segundo cuarto del siglo XX Uruguay fue insuperable: ganó ocho partidos en Juegos Olímpicos (verdaderos mundiales de entonces), cuatro en 1930, tres en 1950 con un empate, y otros tres en 1954 (con dos derrotas). Dieciocho victorias en 26 años.

No será cuestión de preguntarse: ¿por qué tanto antes, tan atrás en el tiempo, y por qué tan poco en el último medio siglo? Analizarlo, quizás sirva para algo más que reflexiones futbolísticas. Para comprender, entre otras cosas, por qué el deporte se ha vuelto negocio y la FIFA una multinacional indecente que hasta estimula la trata de niños.

Fuente: Diario La Repùblica


"Sinceramente veo constantemente que  el ciudadano uruguayo es cada vez mas hipòcrita y con discurso cambiante"


"Mientras parte de la Sociedad esta consternada porque se canto el Himno Nacional con ritmo de Murga (para mi espectacular) ninguna autoridad salio a criticar los cánticos del Estadio como una total falta de educación que nos deja a todos pegados"


"Ese constante doble criterio que aplica el ciudadano uruguayo para una mismo hecho y la falta de educación a esta altura es normal en nuestra Sociedad"


"Cuando uno ve adolescentes (femeninas) en plena tarde futuras mujeres tomando del pico de la botella vino clarete, ya no se asombra de nada ni siquiera de los cánticos y la mala educación."


"Me sigo quedando con la educación que me dieron mis Padres la Escuela Pública y el Liceo."


"Además hay para mi, un concepto equivocado no se puede educar con el corazón se tiene que educar con la cabeza desde el raciosinio."