El consumo de cannabis está tradicionalmente asociado con alteraciones en la concentración y la memoria. Una investigación realizada por neurocientíficos británicos ha encontrado que, en estos estados alterados de la mente, la actividad cerebral se vuelve descoordinada e imprecisa, dando lugar a alteraciones neurofisiológicas y de comportamiento que recuerdan a las que se observan en enfermedades como la esquizofrenia.
El estudio, dirigido por el Dr. Matt Jones, de la Escuela Universitaria de Fisiología y Farmacología de la Universidad de Bristol analizó en ratas si los efectos perjudiciales del cannabis sobre la memoria y la cognición podrían estar provocados por esta desorganización de las redes cerebrales.